Hemos visto dueños de negocio que gastan plata en desarrollo web y terminan con algo que no les sirve. Estos son los errores más comunes y cómo evitarlos.
Error #1: Pedir una app cuando necesitas una web
Mucha gente cree que necesita una aplicación móvil porque suena más profesional. La realidad es que una página web responsive (que se ve bien en celular) resuelve el 90% de los casos, cuesta la mitad y se entrega en días, no meses.
Solo necesitas app si vas a usar funciones del teléfono como notificaciones push, cámara, GPS en segundo plano, o si quieres estar en Play Store.
Error #2: Gastar en diseño sin tener claro el contenido
Contratar un diseñador web antes de tener los textos, las fotos y los precios de tus servicios es como pedirle a un arquitecto que construya una casa sin saber cuántos cuartos necesitas.
Primero define: qué servicios ofreces, cuánto cobras, dónde te encuentras, fotos de tu negocio. Después pide el desarrollo.
Error #3: Elegir al más barato sin preguntar qué incluye
A veces el desarrollo “regalado” termina saliendo más caro porque no incluye: hosting, dominio, carga de contenido, SEO básico, soporte. Pregunta siempre qué está incluido en el precio.
Error #4: No pensar en el mantenimiento
Un sitio web no es como un letrero que pones y olvidas. Necesita actualizaciones, ajustes y contenido nuevo. Antes de contratar, pregunta si ofrecen soporte después de entregar y cuánto cuesta.
La fórmula que funciona
50% al iniciar + 50% al entregar + soporte mensual opcional. Así ambas partes tienen incentivos para que el proyecto quede bien.